julio 05, 2007

Llueven mis ojos o crónicas de un cumpleaños no feliz.



Hoy, luego de zamarrearme la nostalgia de habaer cumplido años, recordé una canción que escribió un amigo músico de La Pincoya...

La muerte me espera en Santiago
repartida entre la sombra y la luz
así también morirás tú.
Andábamos sin buscarnos,
pero sabiendo que andábamos
para encontrarnos.

Esta canción la escuché en casa de Marcos. El autor es Yoyo y la idea y la música surgió cuando juntos, él y Marcos tanteaban cómo poder musicalizar una bella frase de Rayuela, de Julio Cortázar en el capítulo uno, en la primera página:
"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"
(Dónde estará mi Maga?, dónde estarán sus labios y sus ojos y sus manos de marfil?
Llueve afuera y estoy mojado, no me gusta usar paraguas.
Odio la lluvia, me recuerda mis peores penas. Amo ese dolor, porque me hace sentir vivo. el agua es origen de la vida.)
Nostalgias, recuerdos frustraciones, etc. Cosas que nacen en momentos como este o momentos como aniversarios, años nuevos, fiestas patrias, eventos... donde uno DEBE estar feliz, donde uno DEBE celebrar. Este deber, esta obligación es lo que hace que se gasten estas fechas y temamos con angustia su llegada, debido al estress que traen.

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