junio 12, 2007

La última performance de Fransisco Copello

El otro día vi en el metro un afiche en el que se invitaba a ver un video homenaje a Francisco Coppello en el Museo de Bellas Artes, el mismo lugar donde él hizo un homenaje a su amigo Andy Warhol y en el que tuve la suerte de participar, y sobre todo conocer a este olvidado y nunca reconocido artista, actor, profesor, grabador, performer, mimo, instalador, pero sobre todo artista.




El año ante pasado fue la última vez que lo ví. Fue en una conferencia que se hizo en la escuela de teatro de la universidad de Chile, en una conversación que se invitó a connotados directores y artistas. Copello llegó un poco tarde, estábamos fumando en el pasillo mientras esperábamos. Llegó precedido por una prisa oscura, con un abrigo -era invierno- y un portafolios. Me saludó rápido, fríamente, saludó también rápidamente a la otra gente, casi con desdén y entró. Estuvo callado mientras alguien hablaba, él miraba al suelo, a nosotros, al hablante (no recuerdo quién era, cómo recordarlo si todo allí era él) y cuando le tocó hablar a él, recibió el micrófono con asco, y hablo como una grabadora de su estadía en Europa, trabajando con Warhol, sus grabados, sus premios, sus exposisciones. Como migajas que nos arrojaba veíamos que lo que decía era otra cosa.

Finalmente estalló.

-No puedo seguir hablando- dijo. Su estado lo justificaba, sus ojos suplicaban que no le pidiéramos más, sus ojos nos arrojaban eso en la cara.

-Hoy en la mañana me entregaron el resultado de un exámen que me ha confirmado que tengo SIDA, que estoy enfermo y que me voy a morir, lo siento, de verdad, ahora quiero irme nos dar más explicaciones. Me siento terrible... adiós.

Salió de la sala como llegó, y nadie se movió durante un momento, no podíamos con esto. Lo habíamos sospechado muchas veces, pero solemos huir de esas visiones, solemos estúpidamente cegarnos y no querer ver, no querer leer. Muchos que le conocimos, lo sospechamos alguna vez, pero este vómito no nos dejó indiferente, no pudimos seguir la conferencia y me fui a mi casa con una terrible sensación de muerte, de comprender la muerte, que todos nos podrimos hasta el momento en que no podemos más y comprendemos ese final.

Francisco Copello fue un artista admirable. Los dueños de la cultura se llevarán tiempo en comprenderlo, así como ha pasado siempre y seguirá pasando, por eso les odiamos. Por eso esperamos verlos caer.

3 comentarios:

Nicolás dijo...

Hola Emiliano:
Inceríble historia, me rehusé un par de días en leerla, pero vuelvo a ella como un imán.
Yo no conocía a Copello, de pronto un día de aquellos en alguna revista apareció uno de sus collages, yo también hago collages y me dio por intervenir uno suyo, fue una de mis primeras publicaciones en el blog, a raíz de esa entrada quise saber quién era y descubrí que incluso tenía una foto de él pegada en mi pieza. Me hubiera gustado conocerlo en vida, poder estar en sus performance o ver sus obras originales.
Estamos en contacto, un abrazo.

Anónimo dijo...

Oi, achei teu blog pelo google tá bem interessante gostei desse post. Quando der dá uma passada pelo meu blog, é sobre camisetas personalizadas, mostra passo a passo como criar uma camiseta personalizada bem maneira. Até mais.

ROCIO TROC MORAGA dijo...

Emiliano, hola, gracias por ir hoy día a vernos. La verdad es que Copello es bien alucinante... yo siento que solo lo conozco un poquito...nada...o casi nada... a veces siento que me mira a través del cuadro que tenemos en escena; veo como observa y participa de la muestra, junto a nostros. Lo mejor de todo es verlo filmado y proyectado en el CIRCULO BLANCO. La artes visuales, y el teatro se unieron en este precioso montaje en el que me ha tocado participar... Gracias Híbridos míos, Gracias Copello.

un abrazo

ROSE

pd: Mientras me tomo una chela, frente al compu, te digo que vayas a ver mi blog.