diciembre 20, 2006

Ruge la Noche


2005.

Ruge aquí la noche
afuera, un perro distraído corta su lengua con una lata de jurel
vigila su noche.

Muerdo mis dedos y el frío
entra entre mi encía y un dedo
que se tensa constante corto
bajo mi rostro perdido.

La noche ruge afuera
dentro, corto mis ojos
como un Edipo no consumado
como una Electra no consumada
mientras suena esa melodía bullente e informe que me hace tropezar cuando canto mudo,
cuando estallan mis dedos bajo mi rostro perdido en algún punto.

Desolado me digo “buenas noches” y evito aludir a nadie.
mientras acaricio mi rostro
y dejo que se sequen mis ojos
para tener lágrimas que llorar
cuando acaricie mis párpados con dedos tristes y mordidos,
mientras duerme aquí la noche y un perro corta su lengua con sus colmillos
muertos.

diciembre 12, 2006

Egoísmo

Los ojos de este cuerpo desobediente, arropado en la cama, contemplan las tablas del piso como una ciudad inalcanzable.

Es que no comprenden. Esos ojos apenas pueden reconocerme en el espejo, luego de mirarme largo rato, luego de volverme nuboso en el espejo. Mi muerte se decreta a medida que con esfuerzo comprenden que ya estoy muerto (y estos ojos amnésicos se me cierran, aplastando las letras al mirarlas, aplastando mi rostro perdido en el espejo).

No comprendo perfectamente qué pasaba. Creí oir una vocecita que me decía "No lo hagas", como un fanctoche de mi super-yo y mi cuerpo entero desobediente volcaba todo el veneno sobre letras y visiones.

Veo pasar diarimente las pequeñas hipocrecías de mi patria tras el vidrio plano de la tv. y, exhausto puedo hacer explotar dulcemente mi cabeza contra mis puños y encima callar y espero que una nueva ira me recorra por dentro como una ola y la ira se sature y estalle por los poros que no puedo contener.

Es lo mismo que traspasar un algo a un cualquiera antes de estallar.
Porque se hace
Casi insoportable acarrear este cuerpo muerto.
nací muerto
de una mujer desdichada
condenada a la soledad
desde que me creó.

Como balas pasan a mi lado las palabras, como lava que me quema el pecho, tenso de tanto contener otra sangre.

Mujer: has sido víctima de mi infección. He sido infectado y morí, contagiándote un mal al que eres inmune. Lo contagiarás a otro.

Caen duramente tus cabellos fantasma en mi pecho, su estruendo hace saltar los últimos rastros de voluntad y consigo odiarte lo suficiente como para no tener que morir otra vez más.
Volcarte lo que jamás podrás contener...

Todas las derrotas vuelven.

diciembre 07, 2006

Actor cortesano y actor santo




"El actor es un hombre que trabaja en público con su cuerpo, ofreciéndolo públicamente... Si es explotado por dinero y para ganar el favor del público, entonces el arte de actuar linda con la prostitución."




"La diferencia que existe entre "El actor cortesano" y el "Actor santo" es la misma que existe entre la HABILIDAD de una cortesana y la actitud de dar y recibir que surge del verdadero amor: en otras palabras, el autosacrificio. En el segundo caso, el elemento escencial es ser capaz de eliminar cualquier elemento de disturbio, de tal manera que se pueda trascender cualquier límite concebible. "




J. Grotowski, entrevista hecha por E. Barba. El nuevo testamento del Teatro. Hacia un Teatro pobre




noviembre 14, 2006

This is hardcore


Veo pasar bajo mis narices la misma fórmula patética del desdén amoroso en que me viera embardunado años atrás. Se repite un ciclo, se cierra. Un dejavú que es una puñalada en el corazón.

Me veo repitiendo el mismo sentir, la misma desesperación, el mismo estancamiento, la misma sensación de pecho apretado y de borrón alcohólico, de no saber que hacer, de bailar sin bailar y solo verla, su imagen monopolizada por mi inseguridad, de reir sin reir, de tomarle la mano con asco, con resentimiento, de despreciarla por su negligencia, de odiarla secretamente, una y otra vez. Esto a veces se me va de las manos. ¿Será que me gusta pasarlo mal? ¿Será que me invento un sufrimiento deduciendo gestos donde no los hay, premisas sobre espacios en blanco, desamor, donde solo hay necedad?

Me desenamoro o me sobre enamoro, ya se me va de la vista, no puedo visualizar nada ahora.


Planeo absurdos, como siempre que uno intenta deducir sentencias de gestos minúsculos y sin sentido, planeo respuestas dentro de mi cabeza, diálogos en que soy un patético mártir del amor y sufro y planeo respuestas sin dialogar con una real interlocutora. Corro dentro de mi cabeza e invento canciones de despedida que sentencian un fin sin retorno y me armo de valor en un vacío.

Reconozco sí, que este tipo de situaciones no se las inventa uno del todo. No se puede inventar tanto algo así. Es real su negligencia, es real su egoísmo, pero de alguna forma, yo precipito esas situaciones, por eso que no puedo hacer un paralelo con otra relación anterior, homóloga y que terminó parecido. Por eso es que me siento igual y tengo esa sensación de mártir.

Quizá no sea que uno precipite esa situación, pero uno busca este tipo de personas desenamoradizas y exitosas socialmente que prescinden de quien les ama por tener plena seguridad en ellos, dándoles plena inseguridad. Es retroalimentación.


De todas maneras me envenena.

De todas maneras estoy en un círculo vicioso

De todas maneras por mi flexibilidad termino siendo responsable de todo


Pero ese dolor es el que me hace sentir que estoy vivo, ese dolor eterno es el alimento que me permite crear, que me permite sentir, que me permite ser, finalmente como me gusta ser: solitario, doloroso, silencioso...

¿Será así?

octubre 27, 2006

Gym

Esta extraña fracción social no camina. No recorre la cuidad en donde vive. No pasea. No se relaciona con los demás.
El ciudadano no ama. No camina bajo el sol.
Camina sobre máquinas, que de girar y girar de van comiendo su último rastro de animalidad.
Ardillas tras un vidrio polarizado, rodando.
El hombre le teme al hombre. Visita un gimnasio y prefiere cuidarse, no visita la ciudad del hombre.

octubre 24, 2006

La Condena. Fragmento

Herman
Tomemos como ejemplo el caso que acaba de ocurrir… ¿Qué deseabas hacer con la señorita Frida Brandenfeld del norte trapecista, George?.
George
Establecer una igualdad entre nosotros, Herman. Demostrar ser apto para el matrimonio, aún siendo intelectualmente incapaz para ello, que podría dirigir el negocio de manera autónoma, que la mujer que traía a casa no la traía porque se me apareciera en medio del camino… .
Herman
No se puede anular lo que somos, George. No podemos borrarnos a nosotros mismos.
George
No pretendía hacerlo, Herman.
Herman
Por supuesto que no pretendías hacerlo, George. Pretendías muchas cosas con respecto a la señorita Frida Brandenfeld, George, pretendías cambiar muchas cosas, pretendías… Sin embargo ella ya no existe, George, por qué, no porque tu lo hayas decidido, sino simplemente porque no fuiste capaz de aceptar tu propia condena, la misma que la de cada una de las personas que ves cada vez que vuelves del negocio, George.
George
No entiendo Herman.
Herman
No existe un algo a entender, George, simplemente un algo que aceptar.
George
Si tan solo supiera qué es, Herman…
Herman
Es una de las preguntas, George, que jamás, inevitablemente, podremos contestar ni siquiera tú, ni siquiera yo, absolutamente nadie, George.
George
¿Por qué, Herman?.
Herman
Así son las condenas, George. Así ocurre con cada uno de nosotros. Yo no decidí permanecer en este encierro, la señorita Frida no decidió el entrar en esta casa, tú no decides la época exacta cuando los negocios estén bien, tú no decidiste asesinarla, absolutamente nadie decide nada, absolutamente nadie decide nacer, George…
Fragmento de la obra "La Condena" basada en el cuento homónimo de Kafka, Por Lafamiliateatro