
noviembre 13, 2007
Vacío

septiembre 09, 2007
11 de sept.

agosto 15, 2007
Última nostalgia (Lo juro)

Dónde se van tus palabras empapadas de alcohol y de sensación de pérdida?
"En algún lugar debe haber un basural donde están amontonadas las explicaciones. Una sola cosa inquieta en este justo panorama: lo que pueda ocurrir el día en que alguien consiga explicar también el basural."(1)
Sentirse como pendejo cuando estamos tendidos uno al lado de otro con absoluta confianza, en perfecta calma y el terror llega ajeno y nos corroe las caras y solo podemos callar y ver tele.
Esto es como no poder respirar, te lo juro. Tan solo mirarte es bello, lo juro.
Como el pánico (ese momento congelado, eterno) antes de estornudar
1: Un Tal Lucas. Julio Cortázar.
julio 05, 2007
Llueven mis ojos o crónicas de un cumpleaños no feliz.

Hoy, luego de zamarrearme la nostalgia de habaer cumplido años, recordé una canción que escribió un amigo músico de La Pincoya...
La muerte me espera en Santiago
repartida entre la sombra y la luz
así también morirás tú.
Andábamos sin buscarnos,
pero sabiendo que andábamos
para encontrarnos.
Esta canción la escuché en casa de Marcos. El autor es Yoyo y la idea y la música surgió cuando juntos, él y Marcos tanteaban cómo poder musicalizar una bella frase de Rayuela, de Julio Cortázar en el capítulo uno, en la primera página:
"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"
(Dónde estará mi Maga?, dónde estarán sus labios y sus ojos y sus manos de marfil?
Llueve afuera y estoy mojado, no me gusta usar paraguas.
Odio la lluvia, me recuerda mis peores penas. Amo ese dolor, porque me hace sentir vivo. el agua es origen de la vida.)
junio 12, 2007
La última performance de Fransisco Copello
El otro día vi en el metro un afiche en el que se invitaba a ver un video homenaje a Francisco Coppello en el Museo de Bellas Artes, el mismo lugar donde él hizo un homenaje a su amigo Andy Warhol y en el que tuve la suerte de participar, y sobre todo conocer a este olvidado y nunca reconocido artista, actor, profesor, grabador, performer, mimo, instalador, pero sobre todo artista.El año ante pasado fue la última vez que lo ví. Fue en una conferencia que se hizo en la escuela de teatro de la universidad de Chile, en una conversación que se invitó a connotados directores y artistas. Copello llegó un poco tarde, estábamos fumando en el pasillo mientras esperábamos. Llegó precedido por una prisa oscura, con un abrigo -era invierno- y un portafolios. Me saludó rápido, fríamente, saludó también rápidamente a la otra gente, casi con desdén y entró. Estuvo callado mientras alguien hablaba, él miraba al suelo, a nosotros, al hablante (no recuerdo quién era, cómo recordarlo si todo allí era él) y cuando le tocó hablar a él, recibió el micrófono con asco, y hablo como una gr
abadora de su estadía en Europa, trabajando con Warhol, sus grabados, sus premios, sus exposisciones. Como migajas que nos arrojaba veíamos que lo que decía era otra cosa.
Finalmente estalló.
-No puedo seguir hablando- dijo. Su estado lo justificaba, sus ojos suplicaban que no le pidiéramos más, sus ojos nos arrojaban eso en la cara.
-Hoy en la mañana me entregaron el resultado de un exámen que me ha confirmado que tengo SIDA, que estoy enfermo y que me voy a morir, lo siento, de verdad, ahora quiero irme nos dar más explicaciones. Me siento terrible... adiós.
Salió de la sala como llegó, y nadie se movió durante un momento, no podíamos con esto. Lo habíamos sospechado muchas veces, pero solemos huir de esas visiones, solemos estúpidamente cegarnos y no querer ver, no querer leer. Muchos que le conocimos, lo sospechamos alguna vez, pero este vómito no nos dejó indiferente, no pudimos seguir la conferencia y me fui a mi casa con una terrible sensación de muerte, de comprender la muerte, que todos nos podrimos hasta el momento en que no podemos más y comprendemos ese final.
Francisco Copello fue un artista admirable. Los dueños de la cultura se llevarán tiempo en comprenderlo, así como ha pasado siempre y seguirá pasando, por eso les odiamos. Por eso esperamos verlos caer.
mayo 17, 2007
Este es Josef K
Era un largo pasillo al que se abrían algunas puertas toscamente construidas que daban paso a las oficinas instaladas en el piso. Aunque en el pasillo no había ventanas por donde entrara directamente la luz, no estaba completamente a oscuras, porque algunas oficinas, en lugar de presentar un tabique que las separara del corredor, tenían enrejados de madera que llegaban hasta el techo, a través de los cuales se filtraba un poco de luz, y podía verse a unos cuantos funcionarios, que escribían sentados a una mesa o que, de pie junto al enrejado, miraban por sus intersticios a la gente que pasaba por el corredor. En el pasillo no se veía a muchas personas a causa, seguramente, de que era domingo. Todas tenían un aspecto muy decente y estaban sentadas a intervalos a lo largo de una fila de bancos de madera dispuestos a ambos lados del corredor. Había dejadez en el vestir de aquellos hombres, aunque a juzgar por su fisonomía, sus maneras, su corte de barba y otros pequeños detalles imponderables, pertenecían obviamente a las clases mas altas de la sociedad. Como en el corredor no existían perchas, habían dejado sus sombreros sobre los bancos, siguiendo posiblemente cada uno de ellos el ejemplo de los otros. Cuando los que estaban sentados cerca de la puerta vieron venir a K. y al ujier, se pusieron de pié cortésmente, visto lo cual sus vecinos se creyeron obligados a imitarles, de modo que todos se levantaban a medida que pasaban los dos hombres. Pero ninguno de ellos se ponía derecho del todo, pues quedaban con las espaldas inclinadas y las rodillas dobladas dando la sensación de ser mendigos callejeros. Fragmento de "El Proceso". Franz Kafka.
mayo 14, 2007
Esta estación me saca la lengua cada vez que paso por ahí o la sueño. No es solo Chile, es el hecho de perderse, de salir lejos... de dejar todo esto y empezar una nueva vida. Me recuerda la eterna frustración de no haber salido al mundo, de encierro, de pecho derretido por tomar un tren, de estar fuera, de ser un Rimbaud, libre y dejarse llevar por los pies.No tenemos talento, es que no tenemos talento, lo que nos pasa es que no tenemos talento, a lo sumo oímos voces, eso es lo que oímos: un centelleo, un parpadeo, y ahí mismo voces.Teresa oyó voces, el loco que vi ayer en el Metro oyó voces.¿Cuál Metro si aquí no hay Metro? Nunca hubo aquí Metro, lo que hubo fueron al galope caballos si es que eso, si es que en este cuarto de tres por tres hubo alguna vez caballos en el espejo.Pero somos precoces, eso sí que somos, muy precoces, más que Rimbaud a nuestra edad; ¿más?, ¿todavía más que ese hijo de madre que lo perdió todo en la apuesta? Viniera y nos viera así todos sucios, estallados en nuestro átomo mísero, viejos de inmundicia y gloria. Un puntapié nos diera en el hocico.Gonzalo Rojas. De El Alumbrado, 1986.
abril 05, 2007
Sobre la colonización

Sabemos que nuestro continente fue abordado hace más de 500 años por un grupo zarrapatoso de hidalgos empobrecidos llenos de codicia. Hombres que bajo la venia de la iglesia, (que obsequió las tierras, nuestra tierra, a los reyes de España y Portugal) y en nombre de los reyes, tomaron posesión del continente y desde ahí, bajo el pretexto de la religión, que rompía con sus culturas y formas de vivir, fueron por todos lados buscando oro y plata y luego tierras para el azúcar, las bananas, el cobre... para convertirse en lo que en sus tierras de origen era imposible.
Europa, que entraba en el capitalismo, se encontraba empobrecida por el feudalismo, sobre todo España, que aún estaba en la edad media, donde sus aristócratas vivían de manera escadalosa sin trabajar, sin generar dinero ni nada, solo viviendo del fruto de sus vasallos... y esclavos.
Entre 1503 y 1660, llegaron al puerto de Sevilla 185.000 kilos de oro y 16.000.000 de kilos de plata... sin contar los que se quedaron con los conquistadores.
Y todo esto para entender que no se ha acabado y hoy día mismo, en Chile, las empresas que antes eran del estado, las de servicios básicon han sido compradas por españoles.
Pagamos el agua (aguas andinas), la electricidad (chilectra y ENDESA) el gas y el transporte (Transantiago) a empresas españolas.
En el resto de Latinoamérica pasa igual.
Sobre todo en las ciudades más ricas del continente hace 500 años, como es el caso de Potosí, en Perú.
Mientras tanto seguimos aquí cruzados de brazos, esperando al mesías, viendo televisión.
leer a Eduardo Galeano: Las venas abiertas de América Latina
marzo 28, 2007
Algo de ego, por favor
Lo que me inquieta de cómo cambia todo no es la nostalgia que sienta, ni que extrañe, ni que me arrepienta de algo, sino: lo que tuvo tanto valor alguna vez, hoy no lo tiene, ya no está. Es como haber sembrado en terreno infértil, pués hoy no hay nada de eso, solo la experiencia, que es mía, el dolor o la risa, que son míos, ya no está lo que produjo ese recuerdo que me pasaba por la cara en ese momento, solo yo mismo algo más pequeño.
No extraño lo que tuve (hablo de pasado en general) , sino cómo me sentía con ello. Hoy son otras las cosas que me llenan... o que me hacen pensar, o sentirme pequeño.
marzo 26, 2007
Lazarillo de Formes (Plaza de Armas de Santiago)

Hacemos teatro. Para quién hacemos teatro? Qué teatro hacemos? Qué teatro queremos hacer?
Esta obra lima la arista que nos inquieta hace tiempo: la de hacer una obra que pueda ser entendida por todos y que los que no puedan pagarla puedan verla, qué más se puede decir? rehacerse las preguntas de arriba una vez más, luego de que ya tantos las hicieron es hedonismo.
Solo eso entonces.
Es increíble el enorme aprendizaje que otorga una obra donde no existe nada más que tu cuerpo y tu voz. No escenografía ni amplificación ni nada más que tres actores y un músico enfrente de una gran cantdad de gente que mira y ríe y plaude. Impagable. Amamos lo que hacemos, pero sobre todo hacemos lo que amamos...
marzo 20, 2007
Vuelta de vacaciones

La capital nos recibe con su mueca gris cuando nos internamos por las carreteras interminables.
Las huellas de todo lo inhóspito que queda atrás, no pesan, no penan. El horizonte se ve mejor, más cerca y las nubes se van de mis ojos. Ahora veo mejor.
...
Qué pasa? Necesito de esa bruma triste que cubre y da ánimos para aparecer con furia y volver a esconderse? (tirar la piedra y esconder la mano?)Santiago nos recibe con su mueca de que, "es que ya son tantos, ensucian todo tanto, están tan sucios y traen graves enfermedades a mis pavimentos..."
lo que parece ligero, está vacío.
Eso soy yo.
