octubre 27, 2006

Gym

Esta extraña fracción social no camina. No recorre la cuidad en donde vive. No pasea. No se relaciona con los demás.
El ciudadano no ama. No camina bajo el sol.
Camina sobre máquinas, que de girar y girar de van comiendo su último rastro de animalidad.
Ardillas tras un vidrio polarizado, rodando.
El hombre le teme al hombre. Visita un gimnasio y prefiere cuidarse, no visita la ciudad del hombre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ja
Mi madre va al gimnasio
tb lo encuentro ridiculo
¿Lo encuentras ridiculo?